Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al usar el sitio web, usted consiente el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Por favor, haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

España en el espacio: la OTAN elige a España como primer cliente

https://e00-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2025/07/16/17526628626211.jpg

España ha avanzado con decisión en su camino para consolidarse como una fuerza espacial mediante el desarrollo y lanzamiento de los satélites SpainSat NG I y NG II, que son equipos de vanguardia diseñados para mejorar las comunicaciones seguras del país, especialmente en el área militar. Este proyecto estratégico no solo atiende los intereses nacionales, sino que también sitúa a España como un proveedor esencial de servicios satelitales para la OTAN.

SpainSat NG I fue exitosamente lanzado desde Cabo Cañaveral, ubicado en Estados Unidos, mediante un cohete Falcon 9. En estos momentos, está en órbita geoestacionaria y se prevé que empiece a funcionar completamente entre julio y agosto. A su vez, el SpainSat NG II, gemelo del primero, está programado para ser lanzado en octubre del presente año. La cobertura de ambos satélites abarcará aproximadamente dos tercios del planeta, desde América del Norte hasta Asia, lo cual representa un avance significativo en la capacidad de comunicaciones seguras de largo alcance para España.

Este programa espacial es gestionado por la empresa pública Hisdesat, especializada en servicios gubernamentales por satélite. El proyecto cuenta con una inversión de más de 1.400 millones de euros, cifra que se elevará hasta los 2.000 millones al incluir el lanzamiento, operación y sistemas terrestres asociados. Se trata de la mayor inversión del Estado español en una infraestructura de este tipo en toda su historia.

Uno de los elementos más destacados del SpainSat NG es su grado de autonomía tecnológica. La industria nacional ha participado de manera activa en su diseño y fabricación. Empresas como Airbus Defense, Thales Alenia Space, GMV, Indra y Sener han intervenido en la construcción de componentes clave del sistema, lo que ha permitido que más del 45 % del hardware del proyecto haya sido producido en territorio español.

Los satélites SpainSat NG están equipados con tecnologías de vanguardia, incluyendo antenas activas en banda X —únicas en Europa— que permiten dirigir la señal con precisión, resistir interferencias electromagnéticas e incluso soportar ataques nucleares. Además, cuentan con sistemas avanzados de ciberseguridad que garantizan la inviolabilidad de las comunicaciones que transmiten.

La importancia geoestratégica del proyecto se refleja en su impacto internacional. La OTAN ha suscrito un contrato con Hisdesat para utilizar estos satélites como parte de su red de comunicaciones seguras, convirtiendo a España en el quinto país de la alianza militar con capacidad para ofrecer este tipo de servicios, junto con Estados Unidos, Reino Unido, Francia e Italia.

La relevancia del programa no se limita al ámbito militar. También se proyecta su utilización para aplicaciones civiles y de emergencia, incluyendo el monitoreo de catástrofes naturales, apoyo a operaciones humanitarias y comunicaciones críticas en situaciones de crisis. Esto refuerza el papel dual del sistema, como herramienta de defensa y como instrumento de cooperación internacional.

La puesta en órbita de estos satélites se inscribe dentro de una política más amplia de fortalecimiento del sector espacial español. En 2023, el Gobierno creó la Agencia Espacial Española, con el objetivo de coordinar y promover todas las iniciativas del país en el espacio, tanto a nivel civil como militar. Asimismo, se ha incrementado de forma significativa la aportación a la Agencia Espacial Europea, consolidando la presencia española en misiones científicas y tecnológicas de alto impacto.

El SpainSat NG no es un caso aislado. España también participa en proyectos internacionales como la Constelación Atlántica, en colaboración con Portugal, destinada a la observación terrestre mediante una red de pequeños satélites. Esta iniciativa apunta a reforzar las capacidades de vigilancia ambiental y gestión de riesgos en el entorno atlántico.

Con estos avances, España no solo asegura su soberanía en materia de comunicaciones estratégicas, sino que también se convierte en un actor relevante en el nuevo tablero geopolítico del espacio, un terreno que cada vez adquiere más importancia en los equilibrios globales de poder. El liderazgo alcanzado en el ámbito satelital representa un salto cualitativo para la industria nacional y un respaldo decisivo a la capacidad del país para operar de forma autónoma en uno de los sectores más sensibles de la tecnología contemporánea.

Por Otilia Adame Luevano

También te puede gustar